“Los hombres duros no bailan, cuando el corazón es un R-8”

julio 07, 2012 Jon Alonso 15 Comments










Recuerdo una novia que era una máquina de follar. Ahora que todo el mundo ha salido del armario —afortunadamente— en Atapuerca, luce un hermoso arco iris. Y en eso, que me  di de bruces con un viejo amigo (el chistoso de Wilfredo). Tomamos una cerveza y hablamos de los viejos tiempos; ya no era tan gracioso como en la adolescencia. Me dijo que tenía un hijo, se había divorciado y que era gay. Lloraba como Larra a su novia antes de pegarse un tiro; lo llevaba muy mal por el affaire de la tutela con su exmujer. Yo seguía pensado en aquella pequeña criatura maleable, y se lo dije: —Te acuerdas de… —Sí, la recuerdo… Ya sé quién dices, era baronesa —Eso dijo una vez, que era la  baronesa de Torrefiel.  — ¡Ay, ojalá hubiera un tío que fuera una máquina de follar...! No sé qué fue de ella, ni de este amigo gay. El otro día viendo el TD de Telecinco al colega, David Cantero— ése, que parece un hibrido entre Clooney&Gere— y es un crack dictando sucesos. Dixit; encontrado un individuo de 45 años en su vehículo a lado de la  estación de autobuses de Batavia. El portavoz del Samur dijo que sufrió un paro cardiaco; yacía cadáver mientras el reportero preguntaba a algunos de los chaperos y travestis que pululan por el lugar. Cuando vi el coche rodeado de sanitarios, aluciné—un VW escarabajo purpura— idéntico al de mi amigo gay, Wilfredo. Pensé, que dura es la vida. El halcion hace milagros con la almohada. Soñé con Fritz Lang; sentado en una sala de visionado de la Fox. Se giró y me susurró al oído no recuerdo lo que me decía...De repente, entró una mujer con el rostro tapado. Dios mío,  es Gene Tierney y comenzó a besarme con ahínco. Desperté y me fui a caminar; hacía calor. Decidí  volver a casa en un autobús lleno de pegatinas donde se leía: “La alcaldesa no paga a los conductores”. Anochecía, pero no cené y vi “Alas” (1927) de W. A Wellman en el DVD, de mi videoteca personal.















Me acordé del día que me llamaron a filas. Por aquel entonces, yo quería ser aviador, arqueólogo, actor porno, boxeador, estrella del rock, vendedor de lencería femenina (este deseo—casi lo cumplo). Finalmente, fui arqueólogo sin ejercicio. Nos llamaron para el reconocimiento médico: un teniente con el logo de sanidad me dijo —a ver, voy a auscultarte. Inspira y exhala. No sé, suena raro —y qué?—Nada, tengo un Renault-8 y también hace un ruido extraño. Firmó el certificado; apto. Me alegré de estar en la Academia Toledana como Calderón de la Barca.  Por fin, fui soldado y sonreí; juramos por la patria y peleamos por ella. Sin embargo, no vino Marta Sánchez a nuestra compañía; se fue con los popeyes al golfo Pérsico por orden del Sr. González. Estábamos furiosos en la unidad y nos marchamos a la grasienta cantina: sonaba el candente ritual de las largas tardes de verano: beber y fumar. Cuando no estaba borracho me iba  a la biblioteca y leía, leía y releía,  como un poseso. Un día me encontré con un libro, “Los hombres duros no bailan” de N. Mailer y me acordé de mi ex novia. Volví a la biblioteca y busqué a Bukowski—un tipo listillo—comentó que era gay. Yo le espeté: —idiota, gay era Burroughs y escribió “Yonki”, lee jamelgo…Lee y calla. Leí un capítulo de “La máquina de follar" en aquella  majestuosa noche manchega, donde  el cielo rebosaba de estrellas palpitantes. Cuando me levanté, las sabanas estaban mojadas por orden de Onán. Volví a la vida civil y me dije: —quiero ser millonario, pero Carlos Sobera no me invitó; se fue con su eterna sonrisa a la competencia. El dinero es Dios y pensé en Cruyff, siempre he adorado al hippy holandés desde que lo vi con 8 años en blanco y negro tocando el balón para los Van de Kerkhof brothers: mi eterna acromía. Tuvo un  infarto en los 90 y le operaron a corazón abierto la misma noche del episodio; implantándole 3 bypasses y algún stent. Actualmente, se divierte en México con el negocio del fútbol  y en el Green, al lado de políticos narcosudorosos que pelean por sacarse una foto junto al astro. Por la tarde, estaba releyendo a Mailer y de fondo sonaba, “Zyggy Stardust” de D. Bowie. Adoro al puto Bowie, siempre he pensado que era un Alien. Le gusta a todo el mundo: tías, tíos, macarras, cantamañanas, cascabeleros, pijos, modernos y hasta a Zapatero. ¿Dónde está Bowie se preguntaba el maestro de las letras del rock, mi querido D. Manrique? 




















Las últimas hipótesis al respecto de Starman Glam eran éstas: 1) muerto por una sobredosis de cocaína sintética— es obra de la unidad Dharma  junto a  la corporación Merck—la CIA, pues era un cliente complicado 2) Mejor aún, hay quien dice que se ha convertido en chamán jefe de una tribu en la amazonia. Y, 3) más acorde al personaje, se baraja una abducción por un Ovni  al planeta Marte. Parece mentira que no conozcan a Teslar, cuando en la electricidad no hay Prestige; sólo chispas. En el año 2004, el Duque blanco sufrió un amago de infarto tras un concierto y le hicieron una angioplastia. Y un par de años después fue operado, nuevamente, haciéndole un tripe bypass. Disfruta de nuevos muelles arteriales y jubileo al lado de la bella Iman, va al cine a ver las películas de su hijo Duncan Jones, que lo está haciendo muy bien y punto. Finalmente, me encuentro con Roger Sterling, el puto amo—que, no es el aprendiz de doble de luces Mourinho—, sino el hombre del pelo blanco de Mad Men que le gusta vivir en la suite presidencial del Astoria Waldorf. Apostilla, que la felicidad se llama: vender medias y tomar LSD. "Me he divorciado, meo dinero y me casé con una mujer— mi  secretaria— 20 años más joven que yo, y, está como el caviar iraní. He vuelvo a separarme, ya no la quiero; dejó de oler como una máquina sexual. Sufrí 2 infartos, mientras me divertía con unas gemelas y mi amigo, Don Draper llenaba los vasos de Smirnoff helada, aún sueño con el fuego de Corea y Walt Disney". Parpadeo, me llevo los dedos a los ojos y bostezo;  no veo a Fritz Lang ni Gene Tierney. Aparece mi cardiólogo —Sr. Alonso, cuando quiera puede pasar... Evidentemente, los hombres duros no bailan, se duermen en las consultas de cardiología.























                 Dedicado al duque blanco Mr.Bowie, el próximo año 13 vuelve con nuevo álbum, enorme